En 2025, internet fue invadido por un tipo de contenido tan absurdo como adictivo: los brainrots. Si usabas TikTok, Instagram o YouTube Shorts, seguramente viste criaturas extrañas, nombres sin sentido como “Tralalero Tralala” o el icónico Tung Tung Tung Sahur, acompañados de voces robóticas y sonidos repetitivos. Durante meses, dominaron el algoritmo… pero hoy parecen haber perdido fuerza.
¿Qué pasó con ellos? ¿Murieron o simplemente evolucionaron?
¿Qué son los brainrots?
El término brainrot significa literalmente “cerebro podrido”, y describe perfectamente este tipo de contenido: videos absurdos, repetitivos, sin sentido lógico, diseñados para enganchar rápidamente la atención.
El fenómeno más conocido fue el llamado Italian brainrot, una tendencia que explotó a inicios de 2025 y se caracterizaba por:
- Personajes generados con inteligencia artificial
- Nombres pseudo-italianos sin sentido
- Humor caótico y surrealista
- Audios repetitivos y molestamente pegadizos
Todo esto generaba una reacción automática: no entendías nada… pero te daba risa.
El boom: cuando dominaron internet
El crecimiento fue explosivo. En cuestión de semanas, el contenido brainrot pasó de ser una broma interna a una tendencia global.
Uno de los primeros personajes fue Tralalero Tralala, pero rápidamente surgieron cientos más: tiburones con zapatillas, elefantes cactus, criaturas híbridas imposibles… y por supuesto, el famoso Tung Tung Tung Sahur, un tronco animado con un bate que repetía su icónico sonido.
Este personaje, creado en 2025, se volvió viral en TikTok gracias a su mezcla de absurdo, ritmo y estética extraña .
Pero lo más interesante no fue solo el meme en sí, sino cómo la comunidad lo transformó.
La comunidad: teorías, lore y creatividad
Como suele pasar en internet, los usuarios no se conformaron con consumir… empezaron a crear.
Los brainrots dejaron de ser simples memes y se convirtieron en un “universo”:
- Se inventaron historias (guerras entre personajes, alianzas, poderes)
- Se crearon wikis y enciclopedias hechas por fans
- Aparecieron mods de videojuegos y animaciones
- Se viralizaron teorías absurdas como si fueran canon
Incluso surgieron videojuegos como Steal a Brainrot, donde los jugadores coleccionaban estos personajes como si fueran Pokémon digitales .
En ese punto, el brainrot ya no era solo un meme… era una subcultura.
El dato curioso: derechos y polémicas
Uno de los temas más comentados dentro de la comunidad fue el tema de los derechos de autor.
Por ejemplo, el creador de Tung Tung Tung Sahur (conocido en redes como @noxaasht) estuvo involucrado en disputas de licencia cuando el personaje fue usado en videojuegos y otros proyectos. Esto incluso llevó a que el personaje fuera retirado temporalmente de un juego popular antes de volver tras negociaciones .
Esto marcó un antes y un después:
los brainrots dejaron de ser solo memes libres… y empezaron a tener valor comercial real.
Además:
- Se vendieron productos inspirados en estos personajes
- Aparecieron cartas coleccionables
- Incluso se plantearon adaptaciones a cine y colaboraciones con marcas
¿Por qué eran tan adictivos?
El éxito de los brainrots no fue casualidad.
Funcionaban porque combinaban varios factores clave:
- Estimulación constante: sonidos fuertes, cambios rápidos, colores intensos
- Repetición: frases pegadizas que se quedaban en la cabeza
- Falta de lógica: el cerebro intenta entender… pero no puede
- Consumo rápido: videos cortos, fáciles de ver en loop
En pocas palabras, estaban hechos para el algoritmo… y para enganchar.
¿Ya pasaron de moda?
La respuesta corta: sí, pero no del todo.
Los brainrots ya no dominan internet como en 2025, y hay varias razones claras:
1. Saturación
Se crearon tantos personajes y variantes que el contenido perdió originalidad. Todo empezó a sentirse igual.
2. Evolución del algoritmo
Las plataformas empezaron a priorizar otros formatos. Lo que antes era novedoso, ahora ya no destacaba.
3. Cambio de tendencias
Internet se mueve rápido. Nuevos memes reemplazan a los anteriores constantemente.
4. Comercialización excesiva
Cuando algo se vuelve demasiado comercial, pierde parte de su esencia original. Lo que empezó como algo espontáneo se volvió “producto”.
Entonces… ¿murieron los brainrots?
No exactamente.
Aunque ya no están en su punto máximo, dejaron varias cosas importantes:
- Cambiaron la forma de hacer memes
- Popularizaron el uso de IA en contenido viral
- Demostraron el poder del humor absurdo
- Crearon comunidades enormes en poco tiempo
Además, todavía siguen existiendo, pero en menor escala o mezclados con nuevas tendencias.
Conclusión
Los brainrots fueron uno de los fenómenos más caóticos y curiosos de internet en los últimos años. En cuestión de meses pasaron de ser videos sin sentido a convertirse en una subcultura global con personajes, juegos y hasta conflictos legales.
Hoy ya no suenan tanto, pero dejaron huella. Como muchos memes antes que ellos, no desaparecieron… simplemente evolucionaron o fueron reemplazados.
Y quién sabe, porque internet siempre recicla sus ideas…
tal vez en algún momento vuelvan, más absurdos que nunca.

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